22 feb 2011

La alimentación en los países en vías de desarrollo

La dieta básica en los países en vías de desarrollo está relacionada con la agricultura de subsistencia y la domesticación y la caza de animales. En general, la agricultura de subsistencia se concentra en un número limitado de cultivos de ciclo corto (anuales o semianuales), estacionales, con periodos de fructificación sincrónicos. Los incrementos de oferta durante las cosechas hacen bajar los precios y el agricultor que no puede consumir todos los frutos pierde su producción. Esta situación es más crítica cuanto más perecedero sea el producto y más costoso su transporte a las áreas de consumo.


Hay sociedades que mantienen una economía basada en la agricultura de roza, que consiste en la quema y tala de árboles para crear campos de ceniza. Estos pueblos realizan cultivos de temporada. Los principales productos cultivados son la mandioca, en la parte de la selva tropical sudamericana, el maíz, el mijo, el sorgo, en África, y el arroz, la batata y el plátano, en Sudamérica. Las regiones del mundo donde la agricultura está más consolidada y las poblaciones son sedentarias basan su alimentación en el intercambio de productos. Mientras cultivan y venden el producto de sus cosechas, compran lo necesario para la supervivencia. Un ejemplo de este tipo de sociedades agrícolas son los indios Hopi, agricultores de maíz en el norte de México y suroeste de Estados Unidos. El problema de este tipo de comunidades sustentadas en el monocultivo es que el resultado de la cosecha es imprevisible. Cualquier problema climático o plaga puede ocasionar la pérdida de sustento. El hambre es más común en las sociedades agrícolas de monocultivo que en las que practican la agricultura de roza.

La dieta en los países en vías de desarrollo es básicamente vegetariana. Al consumo de maíz, mandioca, patata, col, rábano, nabo, trigo y cebada se unen el de frutas, como plátano, manzana, papaya y mango. Obtienen su principal fuente de proteínas, sobre todo en América Latina, a partir de leche de cabra y de oveja, y de sus derivados  como yogur, requesón y cuajada.

Otro medio de subsistencia en los países en vías de desarrollo es la caza. Existen comunidades cazadoras-recolectoras en África central (zona de Zaire), en las selvas de Madagascar, en el sudeste asiático (Filipinas), en Oceanía (Nueva Zelanda), Como ejemplo de estas sociedades tenemos a los Sans en el desierto de Kalahari, en la frontera entre Botsuana y Namibia y los Mbuti y los Kung, que viven en el al sur de África.

La mayoría de comunidades de cazadores han sido destruidas o absorbidas por la expansión mundial de la cultura occidental. Es muy improbable que las que sobreviven permanezcan intactas mucho más tiempo. En la actualidad, menos de un cuarto de millón de personas en el mundo subsisten básicamente de la caza y de la recolección (0,001 % del total de la población mundial).

El hambre y la desnutrición: lecciones pendientes
La hambruna resulta de la escasez de alimentos y recursos para proveer de alimentos a la población, elevando la tasa de morbi-mortalidad debido a la desnutrición. Los datos del mundo entero demuestran que las causas subyacentes, en la mayoría de los problemas de nutrición, no se han modificado sustancialmente en los últimos 50 años. La pobreza, la falta de alfabetización y educación y la enfermedad, junto con el suministro inadecuado de alimentos, insalubridad, estrés social y la discriminación, son todavía hoy factores que interactúan y se combinan para crear condiciones en las que florece la desnutrición.


Inseguridad alimentaria versus seguridad alimentaria
La seguridad alimentaria es un concepto muy en boga en los llamados países del primer mundo, que puede entenderse de muy diferentes maneras según el desarrollo económico del cada país. En los países en vías de desarrollo, este concepto tiene que ver con el hambre y la desnutrición. La inseguridad alimentaria y el hambre están estrechamente asociados a la pobreza extrema, siendo su manifestación más grave es la desnutrición infantil. El retardo en el crecimiento es particularmente importante, sobre todo por la irreversibilidad de sus efectos negativos sobre el desarrollo de los individuos.


La desnutrición es una parte importante del complejo y amplio problema de la pobreza y de privación que afecta a millones de personas, a la mayoría en África, Asia y América Latina.




Los pobres, los hambrientos y los malnutridos, que están imposibilitados para vivir una vida normal, tienen menos probabilidad de alcanzar su potencial como seres humanos y contribuir plenamente al desarrollo de sus propios países. Aunque en las últimas dos décadas el número de personas desnutridas ha disminuido moderadamente en Asia y América Latina, el número de personas pobres, desnutridas o ambas, parece ir en aumento en algunos países africanos. Una posible explicación radica en el rápido crecimiento de la población, en contraste con el lento y deficitario acceso a servicios y medios que pueden aliviar el hambre y la pobreza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario